Cuidemos a niños y niñas

En Save the Children estamos muy preocupados y preocupadas por las consecuencias psico-emocionales en niños, niñas y adolescentes que experimentaron los sismos del 7 y 19 de septiembre, por lo que a continuación te presentamos una serie de consejos que pueden contribuir en su recuperación.

1. Observa y permanece presente:

La mejor forma de ayudar es estar presente y consiente. Realiza pequeños ejercicios de respiración y/o meditación antes de trabajar en apoyo o contención psico-emocional, sin distinción del grupo o persona que apoyarás.

 

2. Evita el contacto físico innecesario:

El afecto y el contacto son importantes, pero un contacto físico con niños y niñas puede ser rechazado e incluso resultar invasivo. Mantente presente y cerca, pero evita abrazos u otro tipo de contacto físico a menos que el niño o la niña te lo solicite expresamente. Aún si el contacto es solicitado, limítalo y enfócate en la observación.  

 

3. Mantente firme y en relajación 

No hay que temer a expresar nuestras emociones, pero debes evitar hacerlo en presencia de la persona o grupo que estás apoyando. Encuentra espacios personales de catarsis, si no puedes mantener tu tranquilidad, solicita espacio para equilibrarte.

 

4. Trata el sismo como un fenómeno natural neutral:

Evita dotar de una carga emocional al fenómeno. Explica que el temblor es solo un movimiento de la tierra, que no es malo en sí mismo, que es natural y que no es culpa de nadie que se presente. Haz hincapié en que nadie puede predecirlos, pero que podemos cuidarnos y cuidar a otros y otras a través de medidas de seguridad.

 

5. No asumas:

No todos los niños y las niñas que vivieron la experiencia del sismo experimentan traumas, no traspases tu propia carga emocional o percepción del fenómeno sobre ellos y ellas. Permite que relaten su experiencia si desean compartirla y mantente neutral. Igualmente toma en cuenta la edad del grupo con el que trabajarás. En el perfil de Facebook de Save the Children México, puedes encontrar información sobre cómo los diferentes grupos de edad procesan eventos como el ocurrido.

 

6. No hagas promesas:

Evita permanentemente prometer sucesos como: "todo va a estar bien" o "seguro esto va a pasar". Evita hacerlo, el futuro es impredecible. En situaciones de emergencia, es mejor centrar nuestra atención en el presente y en lo que podemos hacer para mejorarlo.

 

7. No promuevas la catarsis inmediatamente:

Aunque se cuente con acceso a apoyo terapéutico, evita incidir en la catarsis con niños y niñas. Promover espacios de relajación con actividades artísticas y lúdicas representa una mejor opción. Sólo conoces superficialmente cómo cada uno de ellos y ellas vivió la experiencia, por lo que debes tener mucho cuidado al retirarte de la persona o grupo, ya que deben seguir procesando la situación y dejarles demasiado sensibles o vulnerables puede ser contraproducente.

 

8. No propagues rumores o información dudosa:

Evita compartir noticias o información no confirmada e incluso la información confirmada, limítala. Está bien que los niños y las niñas estén informados, pero en el mar de rumores y desinformación, es mejor no sobrecargarles y/o confundirles.

 

9. Observa el espacio donde están y evalúa si hay algo que hacer para ayudarles:

Identifica riesgos potenciales o problemas que puedan amenazar la estabilidad de niños y niñas. Si encuentras una situación inusual, busca apoyo para canalizar el caso con las instancias correspondientes.

 
   

Esperamos que estos consejos te sean de utilidad, y puedas compartirlos con otras personas que los requieran.

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