Alto a la guerra contra la niñez

viernes 15 febrero 2019

Al menos 100,000 bebés mueren cada año debido a conflictos armados en el mundo

  • Un nuevo informe mundial de Save the Children, Alto a la guerra contra la niñez, revela el impacto de las guerras en los niños y niñas menores de un año

  • El número de niños y niñas que viven en zonas afectadas por conflictos armados es el más alto de las dos últimas décadas 

 

Ciudad de México, 15 de febrero de 2019.Un nuevo estudio internacional de Save the Children, Alto a la guerra contra la niñez, estima que al menos 550,000 bebés habrían muerto como resultado de conflictos armados entre 2013 y 2017 en los diez países más afectados por las guerras, lo que equivale a un promedio superior a 100,000 por año.

Estos niños y niñas de menos de un año fallecieron debido a los efectos indirectos del conflicto y la guerra, como el hambre, los daños causados a infraestructura y hospitales, la falta de acceso a la atención de la salud y el saneamiento, y la negación de asistencia. De no haber vivido vivir en zonas afectadas por conflictos, es probable que no hubieran muerto.

La cantidad total de muertos causadas por estos efectos indirectos aumenta a 870,000[i] cuando se incluye a todos los niños y las niñas con menos de cinco años. Comparativamente, tras analizar los datos disponibles, Save the Children concluye que, en el mismo período de cinco años, casi 175,000 combatientes murieron en los conflictos[ii].

Por segundo año consecutivo, este informe de la organización contiene la recopilación más exhaustiva de datos sobre la cantidad de niños y niñas que viven en zonas afectadas por conflictos[iii]. El documento revela que el número de niños y niñas que viven en estas zonas (casi uno de cada cinco) es el más alto de los últimos 20 años.
 
Una nueva investigación llevada a cabo por el Instituto de Investigaciones sobre la Paz de Oslo (Peace Research Institute Oslo, PRIO), encargada por Save the Children, determinó que 420 millones de niños vivían en zonas afectadas por conflictos en 2017 (el 18 % de todos los niños y las niñas en el mundo), lo cual representó un incremento de 30 millones respecto al año anterior. Los países donde los niños y las niñas se vieron más gravemente afectados por los conflictos durante 2017 fueron Afganistán, Yemen, Sudán del Sur, la República Centroafricana, la República Democrática del Congo (RDC), Siria, Irak, Malí, Nigeria y Somalia. 
                                                                                                          
“Nuestro informe muestra que el modo en que se libran actualmente las guerras está causando más sufrimiento a los niños y las niñas. Casi uno de cada cinco niños y niñas vive en zonas afectadas por conflictos. Nunca en las últimas dos décadas esta proporción fue tan alta.La cantidad de niños y niñas que mueren o quedan mutilados se ha incrementado en más del triple y observamos un aumento preocupante del uso de la asistencia como arma de guerra. Es perturbador que, en el siglo xxi, estemos retrocediendo en cuanto a principios y normas morales que son elementales: los niños, las niñas y los civiles nunca deberían ser blanco de ataques”, señala Helle Thorning-Schmidt, directora ejecutiva de Save the Children International.
 
“Nuestro análisis muestra que, indudablemente, la situación está empeorando para los niños y las niñas, y el mundo está permitiendo que ocurra esta aberración. Cada día, niños y niñas sufren ataques porque hay grupos armados y fuerzas militares que no acatan las leyes y los tratados internacionales. Se cometen impunemente crímenes de guerra, que van desde el uso de armas químicas hasta la violación sexual como arma de guerra”, añadió.
 
El aumento en la cantidad de niños y niñas que viven en zonas afectadas por conflictos se debe, en parte, a que en la actualidad es más probable que los conflictos se extiendan en el tiempo, se desarrollen en contextos urbanos y se libren en poblaciones civiles. Cada vez es más habitual que se transgredan las normas y las reglas internacionales.

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El informe Alto a la guerra contra la niñez incluye un desglose de datos de Naciones Unidas sobre graves violaciones contra niños y niñas. Estos datos sugieren que los casos de violaciones graves aumentaron de poco menos de 10,000 en 2010 a más de 25,000 en 2017, la cifra más elevada de la que se tiene registro. Todos los días hay niños y niñas expuestos al riesgo de muerte o mutilación, reclutamiento por grupos armados, secuestro, violencia sexual, ataques contra sus escuelas o negación de asistencia humanitaria. En muchos casos, estas acciones se dirigen específicamente contra niños y niñas. 
 
Masika*, una niña de 15 años de la RDC, es la más joven de siete hermanos que, al fallecer su padre, quedaron sin medios de subsistencia. Se vio obligada a abandonar la escuela y, para sobrevivir, se incorporó a un grupo armado. “Mis expectativas sobre lo que podría hacer y en lo que algún día podría llegar a convertirme se volvieron imposibles. Sentí que no tenía otra alternativa más que sumarme a los grupos armados. [Los soldados] me pedían constantemente que atendiera sus necesidades sexuales y tuve que terminar cediendo a sus exigencias”.
 
El informe de Save the Children destaca además diversas medidas que pueden marcar una enorme diferencia para las vidas de niños y niñas, como mantener seguras las escuelas, abstenerse de utilizar determinadas armas, exigir que haya justicia por delitos contra la infancia o impulsar nuevas formas de apoyarlos en su recuperación tras los horrores del conflicto. 
 
La organización benéfica incluyó más de 20 recomendaciones destinadas a gobiernos y otras organizaciones influyentes orientadas a que se proteja a los niños y las niñas en épocas de guerra y de conflicto. Los compromisos van desde suscribir la Declaración sobre Escuelas Seguras o establecer una edad mínima de 18 años para el reclutamiento militar, hasta abstenerse de usar armas explosivas en zonas pobladas y establecer condiciones más rigurosas para la venta de armas. 
 
Thorning-Schmidt agregó en este sentido: “Cuando se incumplen las normas de la guerra, la comunidad internacional debe ser categórica en cuanto a que esto no será tolerado y exigir que los responsables rindan cuentas. Y con respecto a los niños y las niñas cuyas vidas quedan devastadas por los conflictos, debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para protegerlos de mayores daños y contribuir a reconstruir su futuro”.
 
Asimismo, Save the Children insta a que un órgano independiente investigue y analice todas las violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, en particular, los derechos de los niños y las niñas.
 

  Resumen ejecutivo
 
 
 
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Nota de prensa
 

Acerca de Save the Children
Save the Children es la organización independiente líder en la promoción y defensa de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Trabaja en más de 120 países atendiendo situaciones de emergencia y programas de desarrollo. Ayuda a los niños y niñas a lograr una infancia saludable y segura. En México, trabaja desde 1973 con programas de salud y nutrición, educación, protección infantil y defensa de los derechos de la niñez y adolescencia, en el marco de la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas.
 
Contacto de prensa: Azucena García, Directora de Comunicación
[email protected]  Cel. 55 8032 3458
 
NOTA PARA EDITORES
Pueden acceder a los siguientes links para descargar el material relacionado con este informe:
https://www.stopwaronchildren.org/

Video con testimonios sobre el conflicto armado interno en Colombia https://www.youtube.com/watch?v=KkhHQxrnF4k

[i]Los investigadores a cargo de un estudio publicado en The Lancetcotejaron los datos sobre supervivencia infantil con datos relativos a la intensidad, magnitud y ubicación de los conflictos armados en 35 países africanos durante las dos décadas previas a 2015. Determinaron que la exposición a los conflictos aumentaba un 7,7 % el riesgo promedio de muerte para los niños y las niñas de menos de cinco años. El máximo riesgo era para los niños y las niñas de menos de un año que vivían en zonas expuestas a conflictos de mayor intensidad durante períodos más prolongados. Las muertes registradas por el estudio de The Lancetse debían a las consecuencias indirectas de los conflictos, incluida la destrucción de los medios de subsistencia y el patrimonio de las personas, de los sistemas alimentarios y de saneamiento, de las cadenas de suministros médicos y del acceso a servicios básicos. Hemos aplicado los hallazgos a los diez países afectados por conflictos donde es más grave la situación de los niños y las niñas, que se enumeran en este anuncio, y estimamos que, tan solo en los últimos cinco años, 550 000 niñas y niños de menos de un año han muerto debido a los múltiples impactos provocados por los conflictos. En el caso de niños y niñas de menos de cinco años, la cifra total es de 868 000. Estas estimaciones no son concluyentes, sino meramente indicativas, y es posible que se hayan elaborado con criterios conservadores.
[ii]Entre 2013 y 2017, murieron cerca de 331 000 personas en combates en Afganistán, Irak, Malí, Nigeria, la República Centroafricana, la República Democrática del Congo, Siria, Somalia, Sudán del Sur y Yemen. Esta cifra total está basada en el Conjunto de Datos sobre Eventos Georreferenciados del Programa de Datos sobre Conflictos de Upsala (Uppsala Conflict Data Program Georeferenced Events Dataset, UCD-GED), salvo para Siria. En el caso de ese país, debido a que no se habían informado suficientes datos, utilizamos estadísticas extraídas del Centro de Documentación de Violaciones. Las mismas fuentes indican que, de estas 331 000 personas, 174 703 eran combatientes.
[iii]Se define como niños y niñas que viven en zonas afectadas por conflictos a aquellos que residen en un radio de 50 km del sitio donde ocurrieron uno o más eventos de conflicto en un año determinado, dentro del territorio de un país.