Alto a la guerra contra la niñez

jueves 13 febrero 2020

Niñas y niños en zonas de conflicto armado viven el mayor índice de violencia extrema que se ha registrado

Informe de Save the Children revela las graves afectaciones que viven las niñas en zonas de guerra

  • 9 de cada 10 víctimas infantiles de violencia sexual son niñas.
  • Los niños tienen más probabilidades de morir en el campo de guerra, mientras que las niñas mueren o sufren lesiones graves a causa del uso indiscriminado de armas explosivas.

CDMX, 13 de febrero de 2020. De acuerdo con un nuevo informe de Save the Children, las guerras y los conflictos se están intensificando y son cada vez más fatales para la niñez. Si bien menos niños y niñas viven en zonas de conflicto, el informe señala que la cantidad de casos de niñas y niños que viven violencia extrema alcanzó un pico histórico.  

La investigación reveló que unos 415 millones de niñas y niños de todo el mundo vivían en zonas de conflicto en 2018. Sin embargo, la cantidad de violaciones graves1, entendidas como los peores crímenes que puedan cometerse contra la niñez, aumentaron significativamente. Esto refleja que las niñas y los niños que viven en zonas de conflicto están expuestos a una mayor probabilidad de ser asesinados o mutilados, reclutados, secuestrados, abusados sexualmente, a que sus escuelas sean atacadas, o que se les niegue la el acceso a la ayuda.

Actualmente, la cantidad de niñas y niños que viven en zonas de conflicto de alta intensidad asciende a la alarmante cifra de 149 millones, casi cuatro veces la cantidad de niños y niñas que viven en México2

Esta preocupante tendencia es una de las conclusiones del informe Alto a la guerra contra la niñez 2020: el género importa; el tercer informe anual de la organización sobre las niñas y niños que viven en zonas de conflicto en todo el mundo. 

El informe de este año, publicado antes de la Conferencia de Seguridad de Múnich, que reúne a los líderes mundiales para debatir los problemas que afectan la seguridad internacional, también incluye un análisis sistemático acerca de cómo las violaciones graves contra la niñez en zonas de conflicto afectan de manera distinta a las niñas y los niños.

El estudio señala que las niñas están mucho más expuestas que los niños a ser víctimas de abuso sexual o forzadas al matrimonio infantil. El 87 % de los casos de violencia sexual verificados involucraron a niñas, mientras que el 1,5 % fueron perpetrados contra niños. Somalia y la República Democrática del Congo fueron los países más peligrosos para las niñas. 

Entre 2005 y finales de 2018, hubo casi 20 000 casos verificados de violencia sexual contra niñas y niños. Esta cifra es apenas la punta del iceberg, dado que la violencia sexual, que llega a ser empleada como táctica de guerra, muchas veces es invisibilizada debido a las barreras sociales.

En diciembre de 2019, Briska*, de 22 años, llegó a un campamento para personas desplazadas ubicado en la región del Kurdistán iraquí, después de huir del noreste de Siria con sus cinco hermanos menores. Dejaron atrás a su padre y a su madre, quienes buscaban que sus hijos pudieran escapar de la guerra mientras ellos se quedaban a proteger el hogar.  «Todavía soy una niña, ¿cómo podría cuidar a mis hermanos? Es muy difícil para mí. Incluso en un lugar seguro (el campamento para personas desplazadas), las niñas tenemos miedo porque no es lo mismo que cuando estás con tu mamá y tu papá o con algún hermano mayor».

Briska* le dijo a Save the Children que se sentía vulnerable: “Hay acoso y violaciones [durante los conflictos]. Por eso las mujeres somos las más afectadas en las guerras”.

Tan solo en 2018, la violencia relacionada con los conflictos hizo que, al menos, 12,125 niñas y niños resultaran muertos o heridos; esta cifra es un 13 % superior a las cifras del año anterior. Por otro lado, los niños estuvieron mayormente expuestos a los asesinatos y las mutilaciones, los secuestros, y los reclutamientos por parte de fuerzas o grupos armados. 

Amir* huyó de Irak a un pueblo en el noreste de Siria después de lesionarse durante un bombardeo que le produjo la amputación del brazo. Ahora vive en un campamento para personas desplazadas junto a su madre y sus hermanos. El paradero de su padre se desconoce.

“Yo me iba a la escuela con mi papá. Él me llevaba e iba por mi. Ahora estoy en este campamento y mi papá no me lleva a la escuela”, dijo Amir.

“El día que me lastimaron, estaba con mi primo. De pronto, con dio una bomba. Nos llevaron al hospital. Lo que más me dio miedo fue mi herida».

Su madre, Asma*, agregó: “Amir* estuvo sangrando tres horas. Sangró desde el momento en el que lo recogieron hasta que llegó al hospital. Antes de las heridas, Amir* estaba bien, no le pasaba nada. Ahora, a veces, se cansa, llora y está adolorido. Pero desde que vio que ya no hay más bombardeos aquí a nuestro alrededor, empezó a ir nuevamente a la escuela y me dice que ahora se siente mejor”.

Respecto a los adolescentes, los hombres están mas expuestos que las mujeres a ser asesinados durante un conflicto armado, ya que es más probable que sean un blanco directo. Cuando las niñas son asesinadas o gravemente heridas, en general, se debe al uso de armamento explosivo que mata indiscriminadamente en áreas urbanas o pobladas, en las que alcanza hogares, calles o los mercados más concurridos.

Los niños también están más expuestos al reclutamiento por parte de las fuerzas o los grupos armados, así como a los secuestros. De las más de 2,500 niñas y niñas secuestrados por los grupos armados en 2018, el 80 % eran varones.     

Inger Ashing, CEO de Save the Children Internacional, señala: “Es escalofriante que el mundo permanezca inmóvil mientras las niñas y los niños son blanco de ataques impunes. Desde 2005, se han registrado al menos, 95,000 muertes o mutilaciones infantiles, decenas de miles de niñas y niños han sido secuestrados, y se les ha negado el acceso a la educación o a los servicios de salud a millones de niños y niñas cuyas escuelas y hospitales fueron atacados. La muerte de niños y niñas continuará, a menos que todos los Gobiernos y las partes en conflicto actúen ahora mismo para hacer valer las normas y los estándares internacionales, y para lograr que los perpetradores respondan por sus crímenes. 

Por su parte, María Josefina Menéndez, CEO de Save the Children en México, señaló: “Este informe muestra, no solo que la niñez en zonas de conflicto está sufriendo las violaciones más graves y atroces, sino también que las niñas y niños sufren de manera distinta las consecuencias de la guerra. Debemos poner fin a la guerra contra la niñez y para eso, se necesita que los gobiernos coadyuven con acciones y recursos para ayudar a la protección y recuperación de las niñas y los niños.”

En este informe, Save the Children manifiesta que el único modo de lograr el alto a la guerra contra la niñez es que los Gobiernos y otras partes involucradas adopten e implementen planes de acción para abordar el sufrimiento de las niñas y los niños y ayudarlos a recuperarse en el terreno.

Save the Children se encuentra recolectado firmas para llamar a los gobiernos a comprometerse en poner fin a la guerra contra la niñez a través del micrositio: https://apoyo.savethechildren.mx/sin-violencia 

 

NOTAS AL EDITOR

  • * Indica que el nombre ha sido cambiado. 
  • El informe Alto a la guerra contra la niñez incluye la recopilación de datos más exhaustiva de la cantidad de niños y niñas que viven en áreas afectadas por conflictos. Revela que los diez peores países para los niños y las niñas que viven en zonas de conflicto siguen siendo los mismos que en 2017: Afganistán, Yemen, Sudán del Sur, la República Centroafricana, la República Democrática del Congo, Siria, Irak, Mali, Nigeria y Somalia.
  • El informe se basó estudios previos elaborados por PRIO (Instituto de Investigaciones para la Paz de Oslo) acerca de la cantidad de niños y niñas que viven en zonas afectadas por conflictos, así como en aquellos realizados por Proteknon sobre temas de género y conflictos. 
  • Siria sobresale como un lugar particularmente adverso para las niñas y los niños, con un gran número de violaciones graves contra la niñez y un 99 % de niñas y niños que viven en zonas afectadas por conflictos. Los conflictos son cada vez peores para los niños y las niñas que viven en Afganistán, Somalia y Nigeria, donde se registran las cifras más altas de asesinatos y mutilaciones, violencia sexual, y reclutamiento y utilización de la infancia por parte de fuerzas o grupos armados.
  • En 2018, la cantidad de niñas y niños que vivían en zonas afectadas por conflictos era apenas menor que la del año anterior (415 millones, comparados con 429 millones en 2017), de los cuales 149 millones vivían en zonas afectadas por conflictos de alta intensidad, que son aquellos lugares donde los enfrentamientos provocan más de mil muertes al año. 

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1 En 2005, la ONU empezó a registrar las seis violaciones graves contra las niñas y los niños que viven en zonas de conflicto. Dichas violaciones son las siguientes: muerte y mutilación, reclutamiento, secuestro, violencia sexual, ataques contra escuelas y hospitales y negación del acceso a la ayuda. En 2018, la cantidad de casos de violaciones alcanzó un pico histórico.   
2 En 2019, CONAPO registró 126 millones 577 mil 691 habitantes en el país, de los cuales los niños y las niñas de 0 a 17 años, representan 31.4 por ciento. https://www.gob.mx/segob/prensa/31-4-por-ciento-de-la-poblacion-en-mexico-son-ninas-ninos-y-adolescentes-de-0-a-17-anos-conapo